“mites i màscares” de román yñán

el tiempo del mito es un tiempo tangencial y polifónico. es tangencial porque aparece en los márgenes del presente, con el que cohabita, pero siempre como una punción en la distancia, como una posibilidad remota que roza la realidad en un único punto, aquel punto frágil donde lo real y lo irreal se acarician y entran en conicto, y donde es más fácil perderse que encontrarse. esta coexistencia no tiene nada que ver con las sinuosidades de la imaginación; tal y como nos han

enseñado los lógicos modales, desde arthur n. prior hasta kit fine, no es que la realidad y el mito sean regiones separadas, sino que ambas enraízan en las aguas profundas del sentido común. por otro lado, el mito es polifónico porque mana de una pluralidad de voces, porque se construye a través de la anécdota y de las diferentes versiones de un mismo relato en el seno de una comunidad.

tanto en la obra de albert serra como en la de román yñán (sant adrià de besòs, 1976) la comunidad funciona como fuente y sustrato de un imaginario mítico que produce, reproduce y autogestiona constantemente sus relatos y sus imágenes. un buen ejemplo de esto es la serie self & son de yñán, que se integra en un ciclo de fotografías mucho más amplio dedicado exclusivamente a su vida familiar (un dietario fotográfico abierto y en proceso, muy similar, de hecho, al ciclo de mites i màscares). en esta serie, yñán -en un acto de conversión de los roles familiares que es, al mismo tiempo, una subversión visual- cede la cámera a su hijo tomás para que

retrate la familia en el día a día. self & son es un proyecto que no se puede entender sin su reverso, this is happening,«un bloc de notas», según el autor, «donde la línea que separa el padre de familia del fotógrafo/artista se difumina y la fotografía se convierte en juego». de la misma manera, el intercambio de papeles es una práctica habitual durante los rodajes de andergraun films, donde un asistente de arte se puede acabar convirtiendo inesperadamente en actor, o la productora ejecutiva

(montse triola) a la vez que actúa, va generando nuevas situaciones dentro de la película a través de comentarios entre escena y escena, mientras come o le ponen la peluca. para serra el guión es una cosa mentale y un ambiente, una comparsa colectiva y una serie de coordenadas emocionales que, en un momento dado, pueden servir para ubicar la acción, pero que en ningún caso tienen que

constreñirla. las fotos de román yñán captan muy bien estas atmósferas, que van mutando con cada proyecto -las atmósferas cambian, pero las leyendas de la comunidad se mantienen: lluís carbó puede hacer tanto el papel de quijote como el de rey mago, y lluís serrat encarna en cada película un nuevo personaje: sancho (honor de cavalleria), el sirviente pompeu (història de la meva

mort), rainer werner fassbinder (els tres porquets) armin (liberté), etc.

mites i màscares es, también, un viaje a través de estas atmósferas, desde los cielos

abiertos y la alegría solar de honor de cavalleria hasta las componendas del deseo nocturno de liberté. román yñán contrapone las tramas de ramas, hojas y troncos del bosque de eucaliptus donde se filmó la última película con los retratos de los actores y actrices -una oposición que situa en el mismo plano ontológico la vida vegetativa de los árboles y las pulsiones eróticas, mecánicas, de los libertinos. la naturaleza -humana y no humana- no es cruel ni salvaje; sencillamente es,

crece, se propaga o expira como un matorral seco. tanto en yñán como en serra, muy a menudo, los elementos naturales operan como correlato de los personajes, ampliando o matizando las calidades psicológicas.

román yñán, como colaborador habitual de los rodajes de albert serra, ha documentado buena parte del mundo del cineasta y su trabajo fotográfico funciona como nexo de unión entre el cine radical del bañolense y la fotografía más libre y directa.

la serie mites i màscares despliega un arco cronológico que se inicia en 2004 con el rodaje de honor de cavalleria en los alrededores de sant climent sescebes y otras localizaciones del alt empordà (presentada dos años más tarde en la quinzaine des réalisateurs de cannes) y se cierra con el rodaje de liberté al sur de portugal en

septiembre de 2018 (estrenada recientemente en la sección un certain regard de cannes, donde se llevó el premio especial del jurado). la muestra se divide en cuatro grupos fotográficos, cada uno correspondiente a una película diferente: honor de cavalleria (2006), el cant dels ocells (2008), història de la meva mort (2013) y liberté (2019). el color, las texturas y el tratamiento fotográfico de cada grupo intentan adentrarnos en la particular sensación de presente de los rodajes: el

ascetismo luminoso de el cant dels ocells, la exhuberancia caótica y frondosa de història de la meva mort… con este ciclo fotográfico yñán nos acerca a una experiencia que albert serra ha defendido siempre como incomunicable. la única ley es la ley de la presencia. y román yñán estuvo allí.

gabriel ventura

exposición del 6 al 31 de julio del 2019

Share: